El Resplandor: cuando el miedo está en tu cabeza

Si hablamos de películas de terror, lo más común es hablar de monstruos, entes y seres anormales, pero hay otro terror fuera de eso: el psicológico, el verdadero miedo hacia otra persona como tú y que puede estar a tu lado.

Dentro de ese tipo de cine, “El Resplandor” es el referente. No solo en el terror psicológico, sino que representa una de las mejores películas de terror de toda la historia gracias al ambiente angustiante que genera cada situación, a la atmósfera que envuelve cada escena y, por supuesto, a una impecable banda sonora.

Jack Nicholson en “El Resplandor”

Un porcentaje muy alto del éxito de la cinta procede ya de su casting, con Jack Nicholson como Jack Torrance en el que, a la postre, sería un papel mítico en su carrera. A sus 43 años, Nicholson contaba con una extensa filmografía, habiéndose estrenado incluso tras las cámaras como director o guionista y con un Óscar en su haber (a mejor actor por “Alguien voló sobre el nido del cuco”, así como otras cuatro nominaciones y dos Globos de Oro).

Shelley Duvall interpretaba a Wendy, la mujer de Jack Torrance. Con una posterior carrera muy irregular que acabó en la televisión, Duvall procedía del cine independiente y se enfrentaba a su primera gran megaproducción, algo que le terminaría pasando factura. No obstante, tres años antes había sido premiada en Cannes como mejor actriz. La pareja, junto a su hijo, Danny, con esa capacidad premonitoria que es “El Resplandor”, son el centro de la película.

La locura de Stanley Kubrick

Esta sería la undécima película dirigida por Stanley Kubrick, encargándose además de la adaptación de la obra original de Stephen King. Por todos era sabido que trabajar con Kubrick era cuanto menos complicado por su enfermiza perfección así como su personalidad complicada, pero su bagaje en el cine hablaba por sí mismo: “Espartaco”, “La naranja mecánica”, “2001, Odisea en el Espacio”, “Senderos de Gloria” o “Lolita” eran algunas de las cintas que había dirigido.

Rodaje, con Kubrick (izq) y Nicholson (der) / Foto: Warner Bros

Sin embargo, el verdadero creador de esta obra de arte es el escritor, que participó en la producción y mantuvo una horrible relación con Kubrick (cambió muchos elementos de la novela al guion pese a las quejas de King: mata a gente que no muere en el libro, cambia la personalidad de Wendy, etc.). Años después, King acabaría haciendo una miniserie propia de “El Resplandor” con la historia original de la novela.

King acabó por no avalar esta producción, mientras Kubrick cambiaba elementos de la obra a su antojo, como por ejemplo el número de la habitación del hotel (en la novela, el 217) al 237. Cambio que, según el director, fue para evitar futuros problemas a muchos hoteles (que tienen habitación 217, pero no 237). Otros detalles hacen guiños al Apolo 11 (con la especulación de que Kubrick había dirigido el falso vídeo de la llegada a la Luna). Muchos lo interpretaban como un guiño al montaje, mientras que otros lo valoraban como una forma de publicidad gratuita.

La película final no acabó siendo un gran éxito, aunque funcionó en taquilla. Los años han sido los que han revalorado la película que, en su día, estuvo incluso nominada a dos premios Razzie (los anti-Óscar), mientras que no fue nominada a ningún Óscar a pesar de avances técnicos novedosos (fue una de las primeras películas que usó la Steadycam, sistema con el que se grabó la mítica secuencia del triciclo de Danny por el pasillo).

La agonía actoral de Shelley Duvall

La historia en sí cuenta cómo Jack Torrance, un escritor exalcohólico en horas bajas, acepta el trabajo, en principio sencillo, de cuidar y mantener un hotel de temporada que cierra en invierno. Se muda allí con su mujer e hijo considerando que tendrá más tiempo y concentración para escribir. Todo se complica cuando poco a poco el hotel Overlock (cuyo nombre real es el Timberline Lodge, localizado en Oregón) va influyendo en él. La personalidad de su hijo se ve afectada, agudizando su pequeño poder del resplandor y ayudado por su amigo imaginario Tony.

Con el paso de los días la locura de Jack va a más, hasta puntos donde el espectador debe dar su propia interpretación de qué sucede en las escenas que no vemos, para llegar a un controvertido final propio de Kubrick.

Rodaje de la escena de las escaleras de “El Resplandor”, record Guinness de más veces repetida

Además de por la relación Kubrick-King, la mayoría de problemas del rodaje vinieron por el trato que le dio el director a Shelley Duvall, ya que quería de ella un terror genuino y no encontró mejor forma que creárselo de verdad, con una presión enorme en cada secuencia, repeticiones infinitas de las tomas e, incluso, proyectando películas de terror en los descansos entre escena y escena. Muchos consideran que la experiencia de la grabación de la película es en buena parte culpable de la actual demencia que padece Duvall (68 años) y de que prácticamente no volviese a hacer cine.

La escena en la que Jack sube las escaleras y Wendy le golpea tirándole escaleras abajo tiene el récord Guinness de secuencia más repetida en un rodaje con 140 repeticiones. Algunos consideraban esta actitud de Kubrick como un refuerzo para sacar lo mejor de los actores, mientras otros pensaban que eran trazos de sus trastornos obsesivo-compulsivos.

Seguramente sin la locura de Kubrick y la capacidad de escenificarla de Nicholson, la película no habría pasado de mediocre, aunque por delante se llevase la salud mental de quien fuese conveniente.

 

 

El día en que cayeron las estrellas

Tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.