Los idiomas más difíciles de aprender

Existen tópicos muy extendidos a la hora de aprender idiomas con determinadas lenguas: que el alemán es muy difícil de aprender, así como las lenguas de Europa del Este, que el chino y el japonés son complicados para un europeo, o que el finés, o finlandés, es el idioma más difícil de aprender en Europa.

Un estudio de la American Academy of Neurology ha analizado la profundidad y dificultad de cada lengua y ha catalogado en cuántas horas podrías aprenderla. Esta institución radicada en Minneápolis ha dividido las 70 lenguas más habladas del mundo en varios niveles de dificultad según las horas y tiempo que les llevó a una persona no nativa de ese lenguaje aprender un uso avanzado del idioma desde cero.

Para realizar el cálculo hay que tener en cuenta el origen de la persona, ya que no tiene la misma facilidad para aprender determinado idioma alguien que tiene como lengua nativa el ruso que el castellano. La institución, con este estudio hecho en Luxemburgo, considera que para aprender un idioma de los más sencillos son necesarias unas 750 horas, o aproximadamente dedicar cinco horas al día durante treinta semanas a su estudio.

Los idiomas de Europa occidental, los más sencillos

Este informe está basado en angloparlantes, pero tiene extrapolación a los hispanohablantes. Ambos son de los idiomas más sencillos de aprender según la academia norteamericana. Por un lado, para una persona que sea de habla castellana nativa le será sencillo aprender las lenguas romances (originarias del latín) al compartir raíces de palabras. Ocurre lo mismo con personas de habla inglesa para aprender danés, sueco y holandés porque comparten muchas palabras y estructuras (a pesar de que el holandés o neerlandés tiene fama de ser uno de los idiomas más complicados del continente).

Tanto para personas de habla inglesa como castellana, las lenguas más fáciles de aprender son el francés, italiano, portugués, rumano, danés, noruego, sueco y holandés.

En algo más difícil (se estima en 900 horas o unas 36 semanas a cinco horas diarias) se clasifica el alemán. Además, el informe ve factible aprender en ese tiempo suajili, indonesio, malayo o criollo, ya que son lenguas con alfabetos menores y menos léxico.

Los verdaderos retos

No obstante, la media para aprender un nuevo idioma a nivel avanzado desde cero está entre 1.100 y 1.200 horas, o dedicar cinco horas diarias de lunes a viernes durante aproximadamente un año. Para las personas que tienen como lengua nativa una lengua romance o el inglés, se considera que en este tiempo podrán aprender lenguas tan dispares como el vietnamita, el ruso, el kurdo, el finés o finlandés, birmano, islandés o tibetano, entre otras 45 lenguas.

Escritura japonesa en kanji

Aprender uno de los idiomas más complicados de esta lista te llevará unas 2.200 horas y una preparación de dos años en exclusiva para ello. Son las lenguas que menos parecido tienen con las raíces del castellano y el inglés, y solo dominarlas de forma escrita te llevarán más tiempo que aprender otra lengua al completo. Hablamos del chino tanto en su versión mandarín como el cantonés, el árabe, el japonés y el coreano. El informe destaca la dificultad de conseguir dominarlas si no se es nativo de alguna de ellas, aunque para un japonés, es relativamente fácil aprender coreano o chino ya que tienen similitudes históricas lingüísticas.

Por desgracia, dentro de las 70 lenguas que se han estudiado no se ha incluido el euskera, pero el catalán y el gallego están incluidos entre los más sencillos de aprender por su raíz romance.

Saber idiomas es sinónimo de salud mental

Otro punto interesante del informe es que ha analizado el cerebro de aquellas personas que hablan más de dos idiomas, en un estudio que ha evaluado a 230 hombres y mujeres con una media de edad de 73 años, llegando a la conclusión de que las personas que hablan más idiomas tienen menos riesgo de problemas mentales en el futuro como demencia o Alzheimer.

En concreto, las personas que hablan más de dos idiomas tienen cuatro veces menor riesgo de tener estos problemas, mientras que cuantos más idiomas conoce el sujeto, más defensa tiene ante estas enfermedades. Las personas que llegan a hablar cuatro o más lenguas llegan a tener cinco veces menos problemas cognitivos que los bilingües, por lo que, a más idiomas, más salud mental. El estudio también refleja que estas personas tienen más agilidad mental en su lengua materna que las personas que solo conocen ésta.

La elección de Luxemburgo como lugar para hacer el estudio se debe a que, en ese país, es común encontrar personas que hablan varios idiomas por su situación geográfica.

 

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